¡Importante!

¡Importante! Os recordamos que no tenemos refugio para gatos, ni instalaciones, ni recursos económicos, ni nada parecido. Por ello nuestra capacidad es muy limitada y dependemos exclusivamente de casas de acogida, ayuda voluntaria y donaciones.
¡No les des la espalda, ayúdalos!

FAQ

Consejos antes de adoptar:
Cuando se llega a la determinación de querer un animal de compañía en casa, hay que valorar los diferentes factores que permitan un mejor ajuste entre el carácter y comportamiento del animal y el de la familia en cuestión. Tanto perros como gatos pueden llegar a ser excelentes compañeros pero cada uno tiene unas costumbres y obligaciones diferentes, que no todo el mundo puede afrontar.
Hay que sacar el máximo partido a la relación humano-animal fomentando el juego y el contacto humano. Cuando se adopta a un gato deben tenerse en cuenta una serie de cuestiones para que su vida futura sea satisfactoria para ambas partes, y que sea para siempre.

¿De qué edad será tu gato?
Es importante decidir esta cuestión de antemano, pensando muy bien si se desea un cachorro (hasta año y medio, aproximadamente, y según razas y mezclas), uno en edad adulta (más de dos años), o un gato anciano (son muy tranquilos y sosegados). Infórmate bien sobre las ventajas y los inconvenientes que supone el hecho de adoptar un gato en cada una de estas edades. La mayoría de la gente es reacia a adoptar felinos adultos, cuando en realidad el período de adaptación de éstos suele ser menor que en el caso de los cachorros, que sólo piensan en correr y jugar.

¿Cachorro o adulto?
Se cree que un gato de corta edad se adapta con mayor facilidad al hogar que uno adulto. Pero un cachorro, además, puede tener el gran inconveniente de que su hiperactividad, propia de esta etapa vital, impida que captemos cuál es su verdadero carácter. Su forma de ser se esconde tras su necesidad de jugar; necesidad que, por otra parte, mantendrá durante toda su vida, excepto cuando enferme. Pero un felino no se adapta por la edad que tiene, sino por su carácter y el entorno en el que vive. De ahí que, en algunas ocasiones, sea mejor adoptar uno de edad adulta que se acomodará perfectamente a la familia y en un corto periodo de tiempo.

¿Conoces las necesidades básicas de un gato?
El gato, como felino eminentemente territorial, organizará el lugar en el que viva en las diferentes áreas de la casa: zona de aseo (la bandeja, siempre en otra habitación distinta a la que tenga su comida); zona de baño (allí se lavará, o lo hará en aquel lugar donde esté cómodo); zona de comida (lejos de la bandeja del aseo); zona de dormir y zona de jugar. Esto no significa que un gato necesite una casa grande, sino que debe encontrar su comida y su bandeja en lugares adecuados para utilizarlas.

¿Tienes poco tiempo y tu gato estará solo a menudo?
Hay que saber que no hay ningún problema en adoptar una pareja, pero es conveniente, en este caso, castrar a ambos. En general la convivencia entre gatos suele ser sencilla, puesto que no hay gato alpha ni gato sumiso. Ambos reparten su territorio, que comparten con respeto, juegan y al cabo de un par de días suelen dormir abrazados o se lavan unos a otros, que es su forma de crear vínculos afectivos entre ellos, y con los humanos.

¿Tienes niños pequeños?
Además de buscar un gato familiarizado con los niños, es extremadamente importante que éstos sean conscientes de que el carácter del gato es similar al de los humanos. A nadie le gusta que lo lleven en brazos inseguros mientras alguien grita en nuestra oreja. El niño aprenderá a conocer las diversas formas de actuar que tienen los seres vivos, a respetarlos y a quererlos. Sólo hay que explicarle que lo que le gusta al gato es correr tras una pelota, jugar con una cuerda que sostenemos entre nuestros dedos o cazar los zapatos del niño. Muchas personas creen que un felino, cuando salta sobre los pies y piernas de las personas con las que vive, es 'agresivo', pero no es cierto. Cuando un gato salta sobre nuestros pies y piernas está pidiendo actividad porque se aburre. El juego no violento, divertido y rápido es el mejor camino para que se integre totalmente en la familia.

¿Tienes otros animales?
Valora las posibilidades de convivencia entre ellos antes de adoptar un nuevo animal. Este animal no suele aceptar a los nuevos compañeros de hogar con facilidad, porque su territorio se ve reducido. La mejor táctica, si hay otro animal en casa (perro o gato), es que el nuevo inquilino sea instalado en una habitación bien acondicionada para que ambos se conozcan, a través del olfato, durante al menos una semana. Habrá que estar con el nuevo gato, hacerle compañía, que vaya conociendo a todos los miembros de la familia.
En el caso de que el veterano sea el perro, del que sabéis que tiene buena relación con los gatos, pasados 10 o 15 días, dejad salir al felino. Es conveniente no interferir, porque habrá bufidos, alguna carrera del gato y mucha curiosidad y miedo. Es totalmente natural. En pocos días la convivencia será una realidad, siempre que nadie haga aspavientos o se asuste demasiado.
Si el veterano es un gato, ya se habrán olfateado e identificado ambos. Durante algunas semanas es posible que haya bufidos y algún que otro manotazo sin importancia. Es importante no intervenir en estas 'tomas de contacto' ni castigar a ninguno de los dos, porque el castigo no es comprendido por los gatos y suele resultarle terriblemente doloroso, ya que son más apegados de lo que parecen. Con el tiempo, ambos encontrarán su sitio y convivirán sin problemas.

Tómate tu tiempo.
Una elección precipitada te perjudicará a ti y al gato. Todos los centros de adopción de animales serios estarán encantados de asesorarte y responder a todas las preguntas que tengas antes de tomar la decisión final.
Averigua todo lo que puedas sobre la vida pasada del animal y de su carácter.
En el caso del felino, es muy importante porque en la primera fase de convivencia todo será extraño y, con toda probabilidad, tendrá miedo y desconfianza. Hay que ganarse la familiaridad del gato hablando en voz normal o baja, con cariño y manteniendo situaciones tranquilas. Así encontrará la confianza y buscará vuestra compañía con mayor rapidez, una vez que haya entrado en el hogar familiar.

Cuida su salud.
Una vez adoptado, lo primero que se debe hacer es llevarle al veterinario que lo vaya a tratar habitualmente. Ponle el chip, aunque no sea obligatorio en tu comunidad autónoma, porque en caso de pérdida será más sencillo dar con él.
En cuestiones de salud, el gato es fuerte y delicado al mismo tiempo. Una situación de estrés continuada puede generar que su sistema inmunitario se deprima, creando un momento idóneo para que las enfermedades oportunistas le ataquen. Es resistente y fuerte, pero debe ser vigilado. Cuando se esconde constantemente y no sale de debajo de la cama para comer o usar su bandeja, está enfermo y conviene observar su actitud para averiguar si hay un problema. Recuerda que el juego es esencial en sus vidas y hasta un gato de 15 años juega de vez en cuando. Por tanto, el factor actividad de tu gato te avisará de su estado de salud con mucha rapidez.


¿Qué no debo hacer?
. No debes elegir un gato de un albergue o de una perrera solamente porque sea más barato. Un gato de un albergue necesitará las mismas atenciones y conllevará los mismos gastos que uno comprado. La compra tampoco es garantía de buena salud. En la infancia, hasta los tres meses, el gato vive de las defensas cedidas por su madre en la lactancia. Un cachorro al que se le ha diagnosticado una enfermedad vírica a los dos meses, puede estar perfectamente sano tras seis meses; y al contrario.
. No te precipites. Piensa que tu compromiso tiene que durar toda la vida del animal.
. No elijas al animal solo por su aspecto. Su forma de comportarse es mucho más importante que su belleza exterior.
. No agobies a tu nuevo gato con mimos y carantoñas, por muy adorable que sea. Ten en cuenta que puede sentirse acosado y asustarse si lo haces. Dale tiempo y espacio para que se vaya acostumbrando a su nuevo hogar.
Son muchas cosas las que hay que tener en cuenta antes de adoptar un gato. Antes de dar el paso no olvides asesorarte e informarte al máximo sobre su comportamiento o su carácter. Si reflexionas bien, conseguirás el más afín a tus expectativas y el amigo más auténtico que puedas imaginar.

Por Mª Asunción Saura


Conceptos básicos para la adopción y cuidado del gato

1. Elección del gato: por lo general los adoptantes buscan un gatito bebé porque creen que lo podrán acostumbrar más fácilmente, esta es una idea muchas veces equivocada ya que eso depende de las características de cada gato y de la situación en particular de cada adoptante.
Hay casos dónde el adoptante trabaja todo el día y un gatito bebé se criará solito, en ese caso se volverá asustadizo y arisco por falta de contacto humano.
También hay que considerar que un gatito bebé requiere supervisión, ya que su sistema inmune es inmaduro aún y está más expuesto a distintas enfermedades, en cambio el de un gato algunos meses mayor, estará mucho más fuerte y no requerirá de tanta observación, pudiendo ser acostumbrado y educado de igual manera.
Siempre es mejor un gato jóven con un caracter dócil y bien definido al de un bebé que aún está en formación, muchas veces puede ser beneficioso pero en otros casos puede ser contraproducente, todo depende de la situación de cada adoptante en particular, por eso es tan importante dejarse guiar por especialistas para que la adopción realmente sea exitosa.

EDAD GATOS EDAD HUMANOS
1 MES 10 MESES
2 MESES 2 AÑOS
3 MESES 5 AÑOS
6 MESES 10 AÑOS
1 AÑO 16 AÑOS
2 AÑOS 20 AÑOS
3 AÑOS 25 AÑOS
4 AÑOS 30 AÑOS
5 AÑOS 35 AÑOS
6 AÑOS 40 AÑOS
7 AÑOS 45 AÑOS
8 AÑOS 50 AÑOS
9 AÑOS 55 AÑOS
10 AÑOS 60 AÑOS
14 AÑOS 80 AÑOS
15 AÑOS 85 AÑOS
16 AÑOS 89 AÑOS
17 AÑOS 92 AÑOS
18 AÑOS 95 AÑOS
19 AÑOS 97 AÑOS
20 AÑOS 100 AÑOS

2. Adaptación: cuando llevamos un gato a casa existe un lapso de tiempo, generalmente no mayor a 3 o 4 días dependiendo de la personalidad de cada gato, dónde el gato se adapta al nuevo hogar, para él, su nuevo territorio.
La tendencia al principio, es esconderse y de a poco ir inspeccionando el lugar hasta saber que es seguro. No hay que olvidarse que cuando se traslada un gato y llega a un lugar desconocido, él no sabe para qué está allí y con qué motivo, por eso hay que ir ganándose la confianza del animal de a poco.
Durante ese tiempo, lo aconsejable, es ir hablándole y si es posible ir acariciándolo, también ofreciéndole comida, para hacerle saber de que está todo bien y que no hay de que preocuparse.
Mucha gente, cuando el gato se esconde debajo de algún lugar, lo primero que hacen es tratar de sacarlo de allí con algún palo u objeto y esto por lo general es catastrófico, ya que el gato cree que le quieren hacer daño y entra en pánico, pudiendo rasguñar o incluso morder y retrazándose así el período de adaptación.
Es normal que al principio el gatito se rehúse a comer, es por el estado de estrés que le produce la adaptación, pero a medida que transcurre el tiempo, comienza a comer, va a las piedritas, ya no se esconde y va encontrando lugares de la casa que son de su agrado, es decir que se va adaptando.
Otro punto importante, es que el gato por naturaleza es muy curioso, si ve una ventana abierta o algún lugar por dónde salir lo hará, él no sabe dónde termina su casa y dónde comienza la del vecino que no le gustan los gatos, entonces hay que tener en cuenta ese tipo de detalles para evitar inconvenientes.
También es muy importante tener en cuenta dónde hay fondos, terrazas o jardines abiertos no dejarlo salir al principio, debe pasar po lo menos 6 o 7 días de adaptación dentro de la casa, a fin de que no se escape el primer día que llega. Cuando sale por primera vez, es conveniente seguirlo y ver cuál es la reacción, aunque irá inspeccionando de a poco el territorio completo pero en actitud tranquila y no de escapar.
Todo este tiempo de adaptación, puede ser menor o mayor dependiendo de cada gato, o sea que a medida que vemos que se van cumpliendo las pautas dadas todo marcha bien.


3. Alimentación: hasta el año de edad es aconsejable suministrarle alimento balanceado para gatitos o kitten, ya que proporciona los nutrientes necesarios para gatitos en crecimiento.
Pasado el primer año de edad hay que pasar a alimento para gatos adultos y si el felino tiene poca actividad física y la tendencia es obesa si está castrado, lo ideal es elegir algún alimento de bajas calorías o light, para evitar así problemas de sobrepeso y la consecuente pérdida de actividad del animal.
Otro factor importante con respecto al alimento, es elegir uno de buena calidad, ya que por lo general los alimentos demasiados económicos traen consecuencias de salud a corto o largo plazo, ej. diarreas y problemas urinarios, entre otros. Todo lo que podamos ahorrar en un alimento de baja calidad lo gastaremos luego en consultas veterinarias con el riesgo de salud que ello significa.
El mejor alimento es el Royal Canin (toda la línea incluyendo la premium que es más económica, no así la selección). Con alimentos de mala calidad he tenido cuadros de diarrea o materia fecal muy blanda y con olor fuerte, e infecciones urinarias.
Con un buen alimento balanceado y agua cambiada a diario, no es necesario suministrar ningún otro tipo de alimento.
NO dar leche, lo más probable es que cause diarrea ya que rompe el frágil equilibrio intestinal del gato.

4. Desparasitación: lo ideal es desparasitar cada 3 o 4 meses, así prevenimos problemas de salud. Hay algunos tipos de parásitos que se pueden llegar a observar a simple vista en la materia fecal, otros pueden causar problemas respiratorios y otros no se observan en ningún lado, sólo en el estado general del gato.

5. Vacunación: es muy importante tener al gatito con las vacunas al día, así evitaremos problemas de salud.
Consultar al veterinario de confianza por el calendario de vacunación.

6. Pulgas: en este sentido hay dos aspectos a tener en cuenta, uno es el control en el gato y el otro es el control en el ambiente.
Con respecto al gato, lo ideal y más fácil de hacer es la colocación de la pipeta antipulgas, se compra en veterinaria y se coloca una vez cada 30 o 40 días. Es muy importante tener en cuenta que la pipeta es para gatos adultos, se calcula que un gato adulto promedio pesa alrededor de 5 kilos, vale decir que si a un gatito bebé le colocamos toda la pipeta corre el riesgo de intoxicarse.
Otra alternativa es el baño, hay jabones especiales para este propósito, una vez finalizado el baño las pulgas están muertas y en el secado por lo general ya no están, pero si se encuentra alguna hay que sacarla manualmente. Claro que el gato debe estar acostumbrado al baño, de lo contrario será una tarea muy difícil de concretar.
Con respecto al ambiente, hay algunos aerosoles que se adquieren en veterinarias o líquidos para diluir que se aplican con rociador, siempre quitando el gato de esa zona y dejando ventilar bien antes de que el gato ingrese al ambiente fumigado. Este control del ambiente se puede hacer cada 4 meses y es sumamente importante ya que la pipeta por sí sola puede funcionar por algún tiempo, luego deja de funcionar si no se controla la carga ambiental.
Es importante mantener cuchas, almohadones y mantitas, en condiciones de higiene adecuadas para mantener la situación controlada.

7. Educación: los gatos, cachorros y adultos, necesitan ser educados no sólo para que sepan hacer sus necesidades en las piedritas sino también para que respeten las normas de la casa.
Por ejemplo, si deseamos que el gato no se suba a la mesa o se cuelgue de las cortinas, cuando lo haga o intente hacerlo sólo debemos indicar que eso no está bien, para ello es suficiente con asustarlo mediante un fuerte chistido y si eso no funciona con un machete de diario golpeamos en algún lugar; con un par de veces que mantengamos límites claros el gatito aprenderá muy pronto que es lo que puede hacer y que es lo que no y ya no hará falta asustarlo...ellos entienden más de lo que nosotros creemos!
Con respecto al uso de las piedritas, cuando el gatito llega al nuevo hogar, es conveniente mostrarle dónde está su baño. En caso de que se desoriente y haga sus necesidades en algún otro lugar, una buena idea es recoger lo que hizo y colocarlo en las piedritas.

8. Observación: siempre hay que estar atentos sobre la conducta del gato. Un gato sano, come, juega (en especial si es cachorro), va al baño y duerme. Si observamos que duerme todo el día, no come, va al baño, rasca las piedras y no hace nada, un cambio de hábito o de conducta, etc., puede ser un signo de que algo no está bien. Este tipo de síntomas, cuando más temprano se detecten será más sencillo el tratamiento.

9. Esterilización: el gato a partir de los 7 meses, ya sea macho o hembra, comienza a dar signos de madurez sexual. Como consecuencia de ello se empiezan a producir problemas de conducta, que si no son tratados a tiempo por medio de la esterilización, puede tener consecuencias muy desagradables e inclusive irreversibles aún después de la operación.
Los machos marcan territorio orinando con fuerte olor por todas partes, y tratan de escapar, si lo logran se ven envueltos en peleas con otros machos con consecuencias muchas veces lamentables. También corren el riesgo de ser atropellados por algún coche y pueden contraer enfermedades al estar en contacto con gatos callejeros. Otra de las posibilidades es que se desoriente y no sepa como regresar a casa.
Las hembras comienzan a revolcarse por el suelo pegando fuertes maullidos, si están en condiciones de escapar lo harán, corriendo los mismos riesgos que los machos y con seguridad quedando preñadas.
Si bien existen pastillas anticonceptivas son cancerígenas y hay que estar ocupándose de ello constantemente, no son aconsejables, la única solución definitiva es la esterilización.
Es un mito que las hembras tengan que tener su primer cría y luego ser esterilizadas, es aconsejable esterilizar ante los primeros síntomas para evitar así el sufrimiento de los gatos/as y el nuestro también.
También es un mito que el gato/a castrado pierda interés por todo, el animal sigue conservando exactamente las mismas características que antes, sólo pierde el interés sexual.

10. Tenencia responsable: recordemos que al adoptar un gatito o cualquier otro ser vivo, estamos asumiendo un compromiso muy importante y para toda la vida.
Hay que suministrarle los cuidados básicos, que no son tantos pero son importantes para la salud del animalito.
Abandonaríamos un hijo por mudanza o porque nos vamos de vacaciones y no sabemos dónde dejarlo...?? Un gato acostumbrado a un entorno hogareño se ve desesperado ante una situación de abandono, no entiende qué hizo ni por qué lo abandonaron.
Siempre hay alguien dispuesto a adoptarlo...no lo abandones.


¿Por qué esterilizar? Esterilización 
Esterilizar a su gato o gata es la mejor solución para evitar problemas de convivencia posteriores, como el marcaje urinario en los machos o el celo en las hembras, pérdida del animal al querer “salir a buscar pareja”, por no hablar de la reproducción indeseada de gatitos. La esterilización es una práctica cada vez más habitual entre los propietarios de gatos, sin duda, gracias a las enormes ventajas que reporta tanto al animal como a su dueño: Se evita la reproducción indeseada. Los gatos neutralizados no sienten la necesidad de marcharse de la casa por la época de celo, con la disminución de accidentes, pérdidas y el riesgo de contraer infecciones que esto conlleva (atropellamientos, peleas con gatos rivales…) Los machos no marcan territorio (si se practica entre los 7-9 meses de edad) y las hembras no tienen celo, con lo que mejora la convivencia en la casa con sus dueños. Las hembras reducen la posibilidad de sufrir cáncer de mama. Tanto machos como hembras se vuelven menos agresivos, es decir, tienden a apaciguar su temperamento y mostrarse más cariñosos. Tanto la castración (en gatos) como la esterilización (en gatas) es un procedimiento quirúrgico practicado siempre bajo anestesia general, por que no causan ningún dolor al animal. 
Por otro lado, existen ciertas “creencias” negativas en cuanto a la neutralización que son del todo inciertas: Los gatos NO sufren ninguna alteración psicológica por no haberse cruzado o reproducido nunca, puesto que no son conscientes de sus funciones hormonales. La neutralización NO provoca que el animal se vuelva menos activo o engorde. El animal no cambia su carácter, si es cariñoso seguirá siéndolo, si es juguetón seguirá siéndolo, si es arisco.... lo sentimos pero probablemente seguirá siéndolo. Recuerde que, en cualquier caso, lo mejor es hablar con su veterinario para que le aconseje debidamente sobre cualquier duda que pueda tener al respecto.


Leucemia e Inmunodeficiencia Felina
Estos virus actúan disminuyendo la capacidad del sistema inmunológico del gato de defenderse contra enfermedades, destruyendo tanto glóbulos blancos como rojos. Los síntomas son muy diversos e inespecíficos y van desde un pelaje descuidado, bajas de peso, gingivitis (inflamación de las encías), anemia, enfermedades oportunistas (neumonías, diarreas), ganglios inflamados, hasta cuadros graves que no pueden ser pesquisados por su dueño como insuficiencia renal y tumores cancerosos. Puede ser contagiada por la saliva (mordeduras), cruzas y transfusiones sanguíneas.
No son contagiosas para el ser humano.

Inmunodeficiencia Felina
La inmunodeficiencia felina es una enfermedad causada por el virus de la Inmunodeficiencia Felina (VIF).  Este virus se clasifica en la misma familia del virus de la Leucemia Felina, pero con una diferencia: el VIF no es un retrovirus, sino un lentivirus, del mismo tipo de los que causan el SIDA en humanos.
Hay gatos infectados de VIF en todo el mundo.   La única forma conocida de contagio es por la mordedura de un animal infectado a otro sano (y en algunos casos de transfusiones sanguíneas).  Por esta razón, los gatos que no han sido castrados a los que se les permite salir libremente de casa, especialmente aquellos más agresivos, son los que resultan infectados con más frecuencia, mientras que los gatos que permanecen siempre dentro de casa son menos proclives a contraer la infección.

¿Cómo afecta este virus al gato?
Una vez que el virus penetra en el cuerpo, después de la infección inicial, llega a los nódulos linfáticos donde puede reproducirse en los glóbulos blancos llamados linfocitos-T.  En consecuencia, se produce un engrosamiento generalizado de los nódulos linfáticos, aunque este estado de la enfermedad generalmente pasa desapercibido para el propietario del animal, a no ser que dicho engrosamiento sea muy visible y evidente.
Algún tiempo después quizá días, pero por lo general semanas o meses- el gato muestra síntomas como fiebre y un considerable descenso de leucocitos.  Esta leucopenia se debe, fundamentalmente, a la falta de neutrófilos, los glóbulos blancos que protegen al gato contra las infecciones bacterianas, y también a la pérdida de esos linfocitos-T o “células de ayuda” que juegan un importante papel en la protección inmunológica.  La anemia (bajo recuento de glóbulos rojos) también puede manifestarse, especialmente cuando la enfermedad ya está muy avanzada.

Los gatos infectados pueden parecer sanos durante años. Pero de pronto, cuando comience a mostrar signos de inmunodeficiencia, la capacidad del gato para autoprotegerse contra las infecciones se verá comprometida.  La misma bacteria, virus, hongo o protozoo que los gatos normalmente encuentran cada día en el ambiente y que por lo general no afecta a su salud, puede causar una enfermedad muy grave en los gatos cuyo sistema inmunológico ha sido dañado por el VIF.  Estas infecciones secundarias son responsables de la mayoría de signos clínicos asociados al VIF, y la principal causa de muerte en gatos VIF positivos.

Síntomas:
No son específicos para esta enfermedad.   Contacte a su veterinario si su gato presenta:
  • Pérdida de apetito y decaimiento
  • Pelaje empobrecido, sin brillo…
  • Infecciones e inflamación de encías (gingivitis), salivación excesiva, mal aliento.
  • Infecciones crónicas o recurrentes de la piel, del tracto urinario y del sistema respiratorio.
  • Diarrea persistente.
  • Pérdida de peso lenta, pero progresiva, que acaba en un grave enflaquecimiento a medida que avanza la enfermedad.
  • Aborto y problemas reproductivos en gatas fértiles infectadas.
Conviviendo con un gato VIF+
Si su gato ha sido diagnosticado, lo más importante es protegerlo para evitar su exposición a cualquier posible agente infeccioso que pudiera causarle una grave enfermedad o incluso la muerte, ya que se trata de un animal cuyo sistema inmunológico padece una disfunción fatal.   No dejar salir al gato de casa es la única forma de evitar que la enfermedad se contagie a otros animales (que podrían ser mordidos) y que cualquier bacteria, virus, germen o elemento patógeno comprometa la vida de su gato.
El uso de medicamentos antimicrobianos y tratamientos de soporte que recomiende su veterinario ayudarán al animal a tener una mejor calidad de vida, pero todas estas medidas no combaten de forma directa la enfermedad, no luchan contra el virus en sí mismo. Hay que tener en cuenta que todos estos medicamentos sólo atenúan los efectos del virus pero no lo destruyen.
Si tiene varios gatos y acaba de descubrir que uno de sus gatos tiene VIF, no entre en pánico.  La transmisión directa, gato-a-gato, en casas donde conviven varios gatos, es bastante improbable si los gatos no luchan entre sí.  Hay muchos gatos VIF +  que no son diagnosticados hasta después de convivir durante años con otros gatos.  Es cierto que, en teoría, cualquier gato que padezca una enfermedad infectocontagiosa debería aislarse del resto de la colonia felina, pero en realidad si no hay episodios violentos (peleas o luchas) el riesgo de que el resto de sus gatos contraigan la enfermedad (si es que aún no han sido contagiados) es muy bajo.
Usted, como propietario, aunque lo haya mordido su gato no puede contagiarse con el VIF.  Aunque el VIF es estructuralmente similar al VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana, o SIDA) y causa en los gatos una enfermedad semejante al SIDA de los humanos, es un agente específico y afecta únicamente a los felinos.
Si su gato VIF+ ha muerto, no tenga miedo de traer un nuevo gato a casa.  El virus del VIF es altamente inestable cuando está fuera de su portador y no sobrevive más de unas horas en condiciones ambientales normales.  Por otra parte, la enfermedad se transmite únicamente mediante mordiscos, de modo que no es necesaria ninguna cuarentena para prevenir la infección de VIF si se ha decidido traer otro gato a casa. En cualquier caso, como medida preventiva usted debería:
  • Reemplazar los bebederos y comederos, las camas, aseo (bandeja de arena) y juguetes del gato que haya fallecido de VIF.
  • Limpiar y desinfectar su casa
  • Vacunar al nuevo gato o gatito antes de llevarlo a su nueva casa.
Para prevenir el VIF
No existe ninguna vacuna contra el VIF. Los propietarios pueden proteger a sus gatos sólo evitando el contacto de éstos con otros animales infectados. Las mascotas que viven dentro de casa y que nunca salen libremente al exterior, al evitar el contacto con las colonias de gatos callejeros, están generalmente a salvo de contraer el VIF. Por esta razón, es muy importante que esterilice a su gato
La mejor forma de prevenirlos es evitando la exposición al virus, es decir, con gatos esterilizados a temprana edad y que no salgan de casa.

Leucemia Viral Felina (ViLeF)
En los gatos, la leucemia es causada por un virus que vive principalmente en su sangre y órganos internos, no es contagioso para el ser humano y se muere muy fácilmente en el medio ambiente: es destruido por desinfectantes, jabones, el calor y el sol.
La principal vía de contagio de la enfermedad es a través de la saliva (puede contener muchísimas partículas víricas), por lo que las mordeduras se transforman en la principal vía de contagio en los gatos adolescentes y adultos.
En los cachorros, las madres pueden contagiar a sus crías a través de los lamidos, por lo que ellos desarrollarán una forma de leucemia denominada “síndrome del gatito débil”, en el que queda expuesto a diversas enfermedades oportunistas (complejo viral respiratorio, tiña, diarrea, Mycoplasmas, etc) y normalmente fallecen antes de los 3 meses de vida.
Diversos estudios epidemiológicos señalan que dos de cada tres gatos, entran en contacto con el virus, una o más veces en el transcurso de su vida y que constituye la mayor causa de mortalidad infecciosa entre la población felina.
Es importante recordar que para que tenga lugar la infección, no basta un contacto, son necesarias varias exposiciones. 

Síntomas:
  • Fiebre que dura varios días
  • Linfoadenopatía (inflamación de ganglios linfáticos)
  • Gingivitis (inflamación de encías)
  • Estomatitis, le duele comer, saliva mucho y tiene mal aliento (halitosis)
  • Puede haber infecciones oportunistas como diarrea, sinusitis, neumonía, etc.
  • Anemia, que se presenta muy frecuentemente ya sea producida directamente por efecto viral, o bien producto de hemopárasitos oportunistas como es el caso del Mycoplasma felis.
  • Leucopenia (disminución de glóbulos blancos en sangre)
Si su sistema inmunológico está aún más debilitado desarrollará algún cáncer, formando tumores en diversos órganos internos, comúnmente linfomas.

Prevención:
Es justificado realizar un chequeo anual en gatos en riesgo, considerando “gato de riesgo” al gato que entra y sale de casa, que pelea, que ha sido herido y hembras no esterilizadas.
Insistimos que la esterilización es la mejor forma de prevención, ya que la falta de hormonas reproductivas disminuye las conductas territoriales y el instinto de cruza.

Información de Club Gatero


Toxoplasmosis
¿Es posible la convivencia entre gatos y embarazadas?
 
Esta enfermedad, que puede causar defectos de nacimiento en el bebé si es adquirida durante el embarazo. Se transmite a la madre de diversas formas, no sólo por contacto con heces infectadas de gatos alimentados con carne cruda, sino también y con más probabilidad, que la embarazada coma directamente carnes poco hechas y verduras mal lavadas. Por esta razón, tan sólo es necesario que la futura mamá siga una serie de precauciones para evitar totalmente el contagio: 
No coma carnes crudas o poco cocidas, especialmente de cordero o cerdo. 
Lávese las manos de inmediato con agua y jabón después de manipular carne cruda. 
Lave bien todas las frutas y verduras antes de comerlas. 
Utilice guantes al trabajar en el jardín. 
No vacíe ni limpie la caja donde el gato hace sus necesidades. Pídale a otra persona que lo haga. 
No alimente a su gato con carnes crudas o poco cocidas. 
Mantenga al gato dentro de la casa, si es posible, para evitar que cace y coma alguna presa cruda. 
Si tu gato vive en un piso, no tiene acceso al exterior y tiene una dieta de pienso seco, es muy improbable de pueda coger esta enfermedad, pero si sigue estas precauciones puedes estar segura que tu embarazo no se verá afectado por la presencia de tu gato, todo lo contrario. 
La presencia de un animal en casa durante el embarazo y la vida de un bebe es muy enriquecedora para la vida de tu futuro hijo, no dejes que crezca sin él.